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DOCUMENTO DE TRABAJO 03/2008: USO DE LAS DIRECTRICES DE LA OCDE PARA COMBATIR LA CORRUPCIÓN EMPRESARIAL

Las Directrices para Empresas Multinacionales, adoptadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), son un conjunto de normas sociales, laborales, ambientales y contra la corrupción desarrolladas para las compañías multinacionales. 40 naciones — 30 miembros de OCDE y 10 Estados no miembros — las han aprobado, como un componente básico de la conducta corporativa responsable de las empresas multinacionales (EMN) basadas en sus territorios o que operan en estos. Aunque su cumplimiento es voluntario para las compañías, las Directrices han sido útiles para promover la rendición de cuentas de las empresas. Los gobiernos que las adoptan se hallan jurídicamente vinculados por acuerdo intergubernamental a responder a las reclamaciones por presuntas violaciones de las directrices. La sociedad civil ha hecho un uso eficaz de estos lineamientos para enfocar la atención sobre los casos de comportamiento irresponsable y generar medidas correctivas.