Skip to main content

CONFERENCIA ANTICORRUPCIÓN DE LA ONU CULMINA SIN ACCIONES EN TEMAS CRÍTICOS, UN ‘GRAN RETROCESO’ PARA LA LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN

Issued by Transparency International Secretariat

Transparency International (TI) y una amplia coalición anticorrupción de la sociedad civil han definido como gran retroceso la incapacidad de la convención internacional en Bali de llegar a un acuerdo sobre cómo evaluar de forma independiente el avance de los países en la implementación de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (UNCAC).

El desacuerdo ha significado que los pasos concretos sobre un modelo de seguimiento no se decidirán hasta la próxima Conferencia de Estados Parte a finales de 2009, seis años después de que el instrumento se firmase. Grupos de la sociedad civil temen, tras esos resultados, que se pierda impulso y que la Convención pierda importancia en la agenda política. Esto es una decepción para las millones de personas víctimas de la corrupción, que se supone son representadas por las delegaciones nacionales en la Conferencia de la ONU.

Christiaan Poortman, Director de Programas Globales de Transparency International dijo que “sin un mecanismo de monitoreo sólido, la Convención de la ONU no logrará convertirse en una herramienta eficaz en la lucha global contra la corrupción. Con la necesidad urgente de acción, y graves consecuencias para las poblaciones más vulnerables, los líderes del mundo no pueden continuar actuando bajo la norma de posponer las decisiones para más adelante”.

Durante la conferencia, las propuestas presentadas por diferentes bloques de negociación eran muy divergentes en la forma que debería tener el mecanismo de monitoreo por país y en cuanto al grado de transparencia y participación de la sociedad civil. Tras una semana de arduas negociaciones, los delegados gubernamentales discutieron hasta altas horas de la noche de ayer para intentar llegar a consenso. Posiciones contrapuestas sobre el papel de la sociedad civil mantuvieron a los delegados entrampados en discusiones sin salida hasta el último momento. La conferencia cerró sin encontrar una solución.

Pese a una semana de negociaciones, Bali fracasó a pesar de la promesa de la primera Conferencia de Estados parte en Jordania en 2006, en la cual se reconoció que un mecanismo de monitoreo era de “vital importancia” y “urgente”. Es, por lo tanto, esencial que exista un programa continuo de participación y planeamiento que involucre a los gobiernos y a la ONU durante los dos años previos a la próxima conferencia para así no perder aún otra oportunidad.

Los resultados han estado muy por debajo de las expectativas de los grupos de la sociedad civil, pero hubo algunas notas positivas. La conferencia enfatizó debidamente el tema de la recuperación de activos, algo de suma importancia para muchos países en desarrollo como Indonesia, Nigeria y Perú, que han sufrido regímenes cleptocráticos.

El acuerdo para ampliar el programa de auto-evaluación y el programa piloto para la revisión de países, son pasos modestos pero constructivos hacia la creación de un sistema más sólido. El éxito de las áreas incluidas en la Convención depende de ello.

La sociedad civil abogó por incrementar la protección de denunciantes y aquellas voces críticas de activistas, sindicalistas y periodistas de investigación quienes encaran dificultades cuando alzan sus voces contra la corrupción. Muchos de los representares de la sociedad civil presentes en Bali, contaron historias personales sobre amenazas, intimidaciones y represalias.

La coordinadora de la coalición de la sociedad civil Amigos de la UNCAC, Kirsty Drew, quien también representa a la red de sindicatos contra la corrupción, UNICORN, dijo: “El éxito de la lucha contra la corrupción depende en la presencia de voces independientes”. Drew continuó, “seguimos comprometidos para hacer de esta Convención un éxito y aunque ejerzamos nuestro derecho de expresarnos de forma crítica, estamos dispuestos a tener un papel de socios constructivos en este proceso y de mediadores entre ciudadanos, trabajadores, comunidades, gobiernos y el sector privado”.

LIlian Ekeanyanwu, Presidenta de Zero Corruption Coalition, organización miembro de Transparency International en Nigeria expresó su desilusión, “muchos de nosotros, que venimos de países donde este tema es asunto de vida o muerte, regresaremos a casa con poco más que retórica. No exagero si digo que la lucha contra la corrupción contribuye a garantizar una mejor calidad de vida y un desarrollo económico equilibrado. Por eso vinimos desde tan lejos para participar en esta conferencia.”

###

Para más información sobre necesidades a futuro para que la Convención pase de las palabras a la acción, vea este documento (en inglés).

Nota a los editores:

Transparency International es la organización global de la sociedad civil que lidera la lucha contra la corrupción.

La coalición de la sociedad civil Amigos de la UNCAC, fundada a principios de 2006, busca promover la ratificación, implementación y monitoreo de la UNCAC. Más de 50 organizaciones de la sociedad civil internacionales y nacionales se han sumado a la Coalición. Entre ellas, Transparency International (TI), UNICORN, Oxfam, Article 19, Global Witness, International Council on Human Rights Policy, Institute for Security Studies.


For any press enquiries please contact

En Bali
Jesse Garcia, Transparency International
Mob: +49 162 419 6454
T: +62 817 979 3818
E: jgarcia@transparency.org

En Berlín
Gypsy Guillén Kaiser
T: +49 30 343820662
E: ggkaiser@transparency.org