Es momento de suspender las patentes de las vacunas contra el COVID-19
Issued by Transparency Internationalās Working Group on COVID-19 Vaccines
La pandemia de COVID-19 le ha costado a la humanidad innumerables vidas. La crisis sanitaria ha aumentado dramĆ”ticamente la corrupción en las compras pĆŗblicas y el acceso a los servicios de salud. Al mismo tiempo las respuestas a la emergencia han debilitado el Estado de Derecho y han restringido el espacio de la sociedad civil en muchos paĆses.
La respuesta efectiva al COVID-19 demanda medidas excepcionales de acción colectiva a nivel global para asegurar que nadie quede atrÔs. Es un imperativo ético y también una cuestión de sostenibilidad de nuestras sociedades.
Es tambiĆ©n el camino para enfrentar la amenaza global que representa la pandemia, ya que ningĆŗn paĆs y ninguna persona estarĆ” protegida hasta que todos lo estemos.
Gracias a la investigación e innovación cientĆfica, varias vacunas contra el COVID-19 fueron desarrolladas en tiempo rĆ©cord y las campaƱas de vacunación pudieron empezar en los paĆses ricos alrededor de diciembre de 2020.
Aun antes de la autorización de las vacunas por las autoridades sanitarias, las compaƱĆas farmacĆ©uticas firmaron mĆŗltiples contratos con los gobiernos de los paĆses de renta alta y media, comprometiĆ©ndose a proveer billones de dosis. En realidad, los paĆses no estaban comprando dosis de vacunas, sino la expectativa de recibir esas dosis. La falta de transparencia y la confidencialidad de los contratos permitió a las autoridades anunciar que millones de ciudadanos serĆan rĆ”pidamente vacunados. Sin embargo, en muchos paĆses, esa promesa no se ha cumplido
Las compaƱĆas farmacĆ©uticas sobreestimaron su capacidad de producción, lo que resultó en una dramĆ”tica escasez de vacunas disponibles, y el incumplimiento de los contratos lo que ha dado lugar a acciones judiciales. La escasez de vacunas ha llevado a algunos paĆses productores a limitar o incluso prohibir la exportación de vacunas hasta que la demanda local estĆ© cubierta. El cuello de botella en la producción ha determinado una clara desigualdad en el acceso a las vacunas con efectos devastadores en muchos paĆses.
Hasta mayo de 2021, alrededor del 80% de las vacunas producidas a nivel mundial han sido administradas en paĆses de renta alta y media. En contraste, se estima que en algunos paĆses pobres no se podrĆ” vacunar masivamente a la población -para alcanzar la inmunidad de rebaƱo- antes de 2024. Mientras tanto, el virus continua mutando y aparecen nuevas variantes lo que acelera los contagios y aumenta el nĆŗmero de victimas fatales.
Frente a esta situación, resulta esencial remover las barreras legales que obstaculizan el aumento de la producción mundial de las vacunas. Las licencias voluntarias (otorgadas por los titulares de las patentes) han probado ser insuficientes. Las licencias obligatorias (otorgadas por los gobiernos a compaƱĆas locales, sin consentimiento de los titulares de las patentes) constituyen un procedimiento complicado legal y polĆticamente, ademĆ”s de insumir mucho tiempo.
Con el fin de favorecer la transferencia de tecnologĆa y conocimientos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) puso en marcha un Mecanismo de Acceso Mancomunado a la TecnologĆa contra el COVID-19 (C-TAP, por sus siglas en InglĆ©s). Sin embargo, hasta el momento, ninguna de las compaƱĆas productoras de vacunas se ha sumado a la iniciativa.
En octubre de 2020, India y SudĆ”frica presentaron, ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), una propuesta para la suspensión temporaria de las patentes sobre las vacunas contra el COVID-19, con el fin de incentivar la producción global. La iniciativa fue acompaƱada por mĆ”s de 100 paĆses, la OMS, el Alto Comisionado de la Naciones Unidas para los Derechos Humanos y el ComitĆ© para los Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU, asĆ como por numerosos acadĆ©micos, organizaciones defensoras de los Derechos Humanos y expertos. El pasado 5 de mayo, EEUU anunció su apoyo al levantamiento temporal de la protección a la propiedad intelectual sobre las vacunas contra el COVID-19.
Ha llegado la hora de que la OMC acuerde la suspensión temporal de las patentes sobre los medicamentos y vacunas contra el COVID-19.
Como seƱalaron mĆ”s de 80 ex-Jefes de Estado y de Gobierno y Premios Nobel en su carta abierta al Presiente de los EEUU el pasado 14 de abril: āLa suspensión de las patentes por parte de la OMC es un paso vital y necesario para poner fin a la pandemia. Debe combinarse con la apertura de la transferencia de tecnologĆa y conocimiento. [ā¦] Estas acciones aumentarĆ”n la capacidad de producción global, sin el obstĆ”culo de monopolios industriales que estĆ”n ocasionando la grave escasez de suministro que bloquea el acceso a las vacunas.ā
Transparencia Internacional apoya la iniciativa The Peopleās Vaccine. Como afirma el Premio Nobel Muhammad Yunus -uno de los promotores de la iniciativa-: āEsta propuesta, que supone una muestra de solidaridad humana que permitirĆa garantizar que el conjunto de la familia humana reciba los medicamentos y vacunas al mismo tiempo, no es tan solo un acto de caridad, sino que en realidad favorece los intereses del mundo rico.ā
Transparencia Internacional urge a los paĆses miembros de la OMC para que acuerden la suspensión temporaria de los derechos de propiedad intelectual sobre los medicamentos y vacunas contra el COVID-19.
Es el momento de actuar.