Cuando la corrupción también mata
Una formación de tren no se detiene al arribar a la estación Once a las 8.32 el miércoles 22 de febrero de 2012. El saldo de esta tragedia fue de 51 personas muertas y más de 700 heridas. Nos negamos a llamarlo accidente.
Se escuchan diversas teorías sobre lo que sucedió. Que fallaron los frenos; que el maquinista se durmió; que los frenos hidráulicos ubicados en la punta del riel en el andén no funcionaron... Hasta se dijo que la masacre se produjo porque los dos primeros vagones estaban abarrotados de gente "porque los argentinos queremos bajar primeros del tren".
Juan Pablo Schiavi, por entonces secretario de Transporte de la Nación, afirmó que "no se sabe qué pasó en los últimos 40 metros antes de que el tren chocara".
Permítannos disentir. Sí sabemos qué fue lo que sucedió en los últimos 40 metros antes de la tragedia.

